Medición de los inventarios de acuerdo con la Normativa Contable Internacional

17.07.2012 10:32

 

La Norma Internacional de Contabilidad 2 (NIC-2), define qué son los inventarios, ubicándolos en la categoría de activos, uno de los grandes grupos en que se divide la contabilidad para su estudio y tratamiento. Bajo esta clasificación, la NIC, define y/o conceptualiza los inventarios como:

Activos mantenidos para ser vendidos en el curso normal de la operación

Activos en proceso de producción con vistas a esa venta

Activos en forma de materiales o suministros, para ser consumidos en el proceso de producción, o en la prestación de servicios.

 

Dos aspectos deben tenerse claros en esta clasificación. 1) la naturaleza de los inventarios como activos y 2) el propósito para el cual se poseen, a saber, su venta. Esto por cuanto otro tipo de inventarios distintos a los inventarios son regulados por otras normas, que estudiaremos posteriormente.

De acuerdo con esta Norma, “los inventarios se medirán al costo o al valor neto realizable, según cual sea menor.” Aquí se puede observar la obligatoriedad de tomar como base de medición, la menor, entre dos posibles alternativas: “costo” y “valor neto realizable” Es entonces necesario saber, qué se entiende por “costo” y qué por “valor neto realizable”.

La misma Norma, da a conocer en qué consiste cada uno de ellos, lo cual expresa en los siguientes términos:

“El costo de los inventarios comprenderá todos los costos derivados de su adquisición y transformación, así como otros costos en los que se haya incurrido para darles su condición y ubicación actuales.” Obsérvese la inclusión de tres elemenos en la determinación del “costo”: adquisición, transformación y otros costos. En el primer caso, sea la adquisición, de acuerdo con la NIC:

“…comprenderá el precio de compra, los aranceles de importación y otros impuestos (que no sean recuperables posteriormente de las autoridades fiscales), los transportes, el almacenamiento y otros costos directamente atribuibles a la adquisición de las mercaderías, los materiales o los servicios. Los descuentos comerciales, las rebajas y otras partidas similares se deducirán para determinar el costo de adquisición.

En el caso de “transformación” la Norma se refiere a:

“…aquellos costos directamente relacionados con las unidades producidas, tales como la mano de obra directa. También comprenderán una parte, calculada de forma sistemática, de los costos indirectos, variables o fijos, en los que se haya incurrido para transformar las materias primas en productos terminados.” Y, en “otros costos”, se incluirán, siempre que se hubiera incurrido en ellos:

“…aquellos necesarios para dar a los mismos su condición y ubicación actuales.” Por ejemplo, “…algunos costos indirectos no derivados de la producción, o los costos del diseño de productos para clientes específicos.”

De gran importancia es, resaltar aquellos costos que de acuerdo con la Norma, deberán ser excluidos de los inventarios, referidos estos a:

 

“(a) las cantidades anormales de desperdicio de materiales, mano de obra u otros costos de producción;

(b) los costos de almacenamiento, a menos que sean necesarios en el proceso productivo, previos a un proceso de elaboración ulterior;

(c) los costos indirectos de administración que no hayan contribuido a dar a los inventarios su condición y ubicación actuales; y

(d) los costos de venta.”

Su medición

En cuanto a su medición o valoración, la NIC-2 establece que “los inventarios se medirán al costo o al valor neto realizable, según cual sea menor.” Por lo tanto, debe precisarse previo a su valoración, cuál es el valor menor comparando el “costo” y el “valor neto realizable”. Pero, ¿qué es el valor neto realizable?

La respuesta la encontramos en la misma NIC, la cual define:

“Valor Neto Realizable es el precio estimado de venta de un activo en el curso normal de la operación menos los costos estimados para terminar su producción y los necesarios para llevar a cabo la venta.”

De lo anterior se infiere, claramente, que el valor neto realizable está determinado por un conocimiento previo, por parte de la empresa, de algunos factores o elementos que determinan su valor, tanto en su estado actual como para poder venderlos.

En contraposición, lo anterior, con el otro concepto contenido en las normas para la medición de algunos activos, el cual es conocido como “valor razonable”, mismo que consiste en “el importe por el cual puede ser intercambiado un activo, o cancelado un pasivo, entre un comprador y un vendedor interesado y debidamente informado, que realizan una transacción libre.”

Concepto este último en el que intervienen algunos elementos particulares como: el interés del comprador y el vendedor, la debida información que ambos poseen y la libertad para realizar “libremente” una transacción, acercándose en este caso, al concepto de oferta y demanda o libre mercado. Concepto bajo el cual, no pueden ser medidos los inventarios, según la Norma Internacional de Contabilidad 2 –NIC 2 –.

Autor del artículo:

Félix Miranda Quesada
Contador Público Autorizado
Certificado en Normas Internacionales
de Información Financiera

Fuente consultada

Marco Conceptual  para la Preparación y Presentación de Estados Financieros
Documentos preparado por IASC y adpotado por el IASB
(International Accounting Standards Board, Junta de Normas Internacionales de Contabilidad)
Guía Práctica de KPMG para comprender L
as Normas Internacionales de Información Financiera (Edición 2005/2006)
Normas Internacionales de Información Financiera, 2011

www.grupomiranda.co.cr